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Todos los que hacemos posible Abantos os deseamos unas felices fiestas 🎄

Todos los que hacemos posible Abantos os deseamos unas felices fiestas. 

Una mañana nos levantamos de la cama sin saber que un paseo de unos senderistas,se convertiría en un precioso grupo de personas en el cual el buen ambiente, las risas, la amistad formarían parte de una filosofía que duraría muchos años y uniría a personas diferentes con una afición común, EL SENDERISMO.


El 2020 ha sido un año para el olvido, hemos vivido momentos difíciles, miedo y desesperación, creó que todos estamos de acuerdo que tenemos ganas de que termine ya.

Me gustaría quedarme con esos intensos y hermosos momentos recordando: Las risas jugando con la nieve, la cara de felicidad al llegar a nuestra cima fetiche, Abantos, después de una dura subida, los ojos llorosos de alegría del rencuentro después del confinamiento...

A todos los que formáis parte de Abantos os deseamos una feliz navidad "con todos los vuestros" y que el 2021 este lleno de nuevas ilusiones, sueños cumplidos, felicidad y que continué vuestra pasión por las montañas. 

Muchas gracias por todos los momentos que nos habéis regalado este año... ¡La aventura continúa!

Grupo abantos


Abantos, la primera cima del año.

Un año más lo hemos iniciado el año con valentía y muchas ganas de realizar nuevas rutas. Como ya es tradición la primera ruta del año hemos decidido que sea subir a la cima que nos da el nombre.
Abantos nos esperaba, en esta ocasión se eligió un nuevo recorrido que nunca antes el grupo había realizado.
http://pacopastel.com/
Quedamos para desayunar en el que desde ya hace un par de años es nuestro punto de encuentro en el Escorial, Paco Pastel, un lugar que nos tratan muy bien y tienen un servicio muy bueno. Cogimos fuerzas para iniciar la ruta.

Iniciamos nuestro camino por las callejuelas de la zona más comercial del Escorial. En busca de un camino de tierra que nos llevaría hasta la cima de nuestro querido monte Abantos. Claro  que antes realizamos la foto de inicio de ruta.

Todos miramos hacia la cima de Abantos, cogimos aire y iniciamos el ascenso por aquella senda fácil de caminar. El camino era cada vez más empinado y rápidamente ascendíamos. Las vistas eran cada vez más bonitas. El día despejado también ayudaba a observar lugares en la lejanía.

Llegamos a un mirador done las vistas del horizonte eran impresionantes. Ahora nos adentraríamos en un espeso bosque de pinos para seguir nuestro camino hacia la cima de Abantos. El cansancio, comenzó a aparecer en el grupo.


 La visión de la cima hizo que muchos avanzaran más deprisa, nuestro primer objetivo estaba cerca solo quedaban unas cuestas más y ya tendríamos lo más duro echo.






Llegamos a la cima, donde el punto geodésico nos indica que estamos en un lugar importante y donde la aquella Cruz Blanca que mira al infinito nos dice que habíamos llegado al pico de Abantos. Todo el grupo paso por aquel improvisado fotocol.


El punto geodésico fue otro lugar muy concurrido para realizar numerosas fotos y contemplar la belleza de los parajes que nos rodeaban.
Nos pusimos a cubierto en el pequeño bosque de pinos y realizamos una parada para comer.
El camino a seguir era ir hasta la zona donde uno puede contemplar las hermosas vistas de la Maliciosa, Siete Picos y el majestuoso Valle de los Caídos.
Nos acercamos hasta la caseta del forestal lugar donde el Monasterio del Escorial se aprecia muy bien y las vistas son preciosas. el grupo no dudo en realizar alguna que otra foto en grupo y a los que se quedaron abajo.
El cansancio de una ruta con tantos momentos de especial belleza y con una pendiente tan sugerente hizo que a más de uno las piernas le fallaran. El descenso fue por una preciosa senda de hermosas vistas. El Escorial esperaba nuestro regreso.
Celebramos con gran entusiasmo el final de ruta. Una vez más podíamos decir aquello de:


Miradores de los poetas un paseo por las Dehesas de Cercedilla

Las Dehesas de Cercedilla fueron elegidas esta vez para realizar la ruta de esta semana. El lugar siempre tiene muchas cosas que ofrecernos y lugares insólitos que descubrir.

La Casa Cirilo fue el lugar elegido para desayunar, no es que su personal sea la alegría de la huerta pero es lo único que hay en el lugar.
Con los estómagos llenos y muchas ganas de caminar iniciamos la marcha en dirección al pueblo de Cercedilla por la orilla de la carretera. El guia antes de salir nos había entregado unos gorros navideños para ir ambientados con las fechas.
A los pocos metros cogimos una senda que parecía un arroyo por la cantidad de agua que por el corría.


Iniciamos el ascenso por un pequeño sendero que nos llevaba al embalse de Embalse Arroyo de la Venta O Las Berceas. Nuestro recorrido transcurriría en dirección contraria. Caminamos por una nueva senda protegida por inmensos pinos que no dejaban pasar un rayo de luz.

A medida que subíamos las vistas eran impresionantes. Podíamos ver el horizonte donde el Monte Abantos nos saludaba desde la lejanía. El día era espectacular para caminar ni frió ni calor una temperatura agradable.
Nos desviamos por medio de la vegetación hasta acceder al Mirador de Vicente Aleixander. El grupo entero se maravillo de las preciosas vistas del lugar.
La Bola del Mundo, la Magestuosa Maliciosa, Siete Picos y a lo lejos Madrid, el Embalse de Navacerrada, Cercedilla...


El guía nos mostró un habitáculo donde estaban depositados unos libros de poesía. Estos se encontraban mojados y los observamos unos minutos y leímos algún pequeño poema.
Un lugar ideal para tomar un temtenpié y disfrutar de las vistas
El siguiente lugar que visitamos con vistas iguales al anterior fue el Punto Geodésico. Unas fotos rápidas y al siguiente lugar.

Llegamos al otro mirador el de Luis Rosales, subimos sus escalones y disfrutamos de las vistas. Era pequeño pero muy bien ubicado.

Regresamos a la pista y el guia nos desvió a la izquierda para ver el Reloj de Cela. Unos amigos senderistas al vernos con los gorros navideños nos invitaron a unos dulces.

Continuamos el camino, la Carretera de la República nos llevo hasta la Pradera de Navalurraque. Realizamos una visita al Banco  Herreros.
Cruzamos la Carretera de la república y llegamos a otro punto que conocíamos del anterior invierno, ahora teníamos que seguir la senda que en paralelo transitaba con la pista que venia desde las Dehesas.
Caminamos `por aquella hermosa y estrecha senda durante varios minutos. Ya la conocíamos pero con el suelo tapado de nieve.
Llegamos a una gran roca con unas vistas preciosas y decidimos parar a comer. Charlamos, reímos y comimos felices. Que lugar más bonito para comer.
Continuamos la marcha. Ahora el arroyo nos servía de guia. Nos desviamos para ver una chorrera. El agua bajaba con mucha fuerza, era todo un espectáculo.


No caminamos ni 50 metros y una nueva chorrera nos hipnotizo.

La Ducha de los Alemanes nos sorprendió, muy gratamente. Con que fuerza bajaba el agua que poderío.
Salimos a la pista que nos llevo hasta las Dehesas. El guia nos explico que la Calzada Romana estaba muy cerca y pudimos ver algún que otro cartel.
Como el camarero de Casa Cirilo no era muy agradable decidimos celebrar nuestro final de ruta en Cercedilla en nuestro local preferido.

Ahora podíamos decir eso de: