jueves, 12 de septiembre de 2019

Un paseo por el Lozoya

Amaneció una mañana fresca en Rascafría, en la que un fino forro era indispensable. La tranquilidad del lugar y el aire puro que respirabamos nos daba la vida. La gran mayoría de los bares y Restaurantes del lugar estaban cerrados por lo que en un principio se nos complico el tema de tomar un desayuno como los cánones del senderismo dictan.
Entramos en el Bar Cafetería la Taberna y acertamos nos atendieron muy bien y con gran amabilidad.
El inicio de ruta estaba muy alejado de la población de rascafría, cogimos los coches y nos fuimos hasta una zona recreativa donde esta el Restaurante la Isla. Desde aquel lugar arrancaría nuestra aventura.
Una vez que estamos preparados nos acercamos hasta el puente de piedra que lleva directo al restaurante que siempre esta cerrado. Comenzamos con una preciosa foto de grupo.
Iniciamos la marcha por un pequeño sendero que va paralelo al Arroyo de la Angostura. Este sendero nos mostró parte de la belleza del entorno hasta que sus huellas desaparecieron con el asfalto renovado de la carretera.
Cruzamos y continuamos nuestra marcha por una senda asfaltada que nos llevaría al precioso Mirador Robledos. Era fácil de transitar y la pendiente no era excesiva.
Llegamos a uno de los miradores más bonitos de la Sierra de Guadarrama. Es una preciosa e imponente pradera, donde un inmenso hito, Monumento al Guarda Forestal  y una Rosa de los Vientos metálica que marcaba los diferentes lugares de los que disfrutar visualmente.

Peñalara imponente, estaba desnuda de su manto blanquecino invernal. La impetuosa Cuerda Larga, El Valle del Lozoya.. Todos nos llevamos un impresionante recuerdo del lugar. No quiero deciros la cantidad de fotos que realizamos en aquel precioso paraje.

Charca de los Acebos

Charca Helada

Charca de la Fuente

La senda por la que continuamos la marcha ya era de tierra y a todos se nos hizo más fácil caminar por ella aunque la tendencia poco a poco era de ascenso. En varias ocasiones nos desviamos para visitar las pequeñas charcas que había. Muchas nos sorprendieron muy gratamente pues esperábamos no verlas con agua.
 El sendero que era una amplia pista se volví empinado y las rampas no parecían acabarse nunca teníamos que llegar hasta la cima de Cabeza Mediana (1691m). Duros minutos de ascenso, con continuas paradas. Aquel lugar lo conocíamos de sobra y sabíamos que el esfuerzo merecía la pena.

Cabeza Mediana con unas preciosas vistas de la Cuerda Larga, Peñalara y otros lugares cercanos fue el lugar elegido para realizar un alto en el camino para comer. Ningún Restaurante nos podía ofrecer aquellas panorámic-
Regresamos al camino pero esta vez hicimos un Abantos. ¿Que significa? Un campo a traves o descenso libre. Descendimos por aquel precioso bosque, Pinos, Robles, Acebos...
Llegamos a la carretera felices aquel lugar era precioso.
Cruzamos la zona donde los amos son los coches y nos deslizamos por un pequeño sendero hasta uno amplio por el cual el Arroyo de la Angostura circulaba con fuerza paralelamente a nosotros.

Caminamos por la pista de tierra hasta llegar al famoso Puente de la Angostura. Muchos se sorprendieron de su belleza y no dudamos en fotografiarlo.

Unos cuantos puentes más y cada vez el final de ruta estaba cada vez más cerca. El sendero era precioso y el Arroyo daba unas gotas de alegría.

Pronto llegamos al pequeña y bella Presa del Pradillo. En esta ocasión no visitamos el salto de agua porque estábamos en el lado contrario. Disfrutamos del lugar, que preciosas vistas.
Llegamos al final de ruta y no pudimos resistirnos a realizar un foto de grupo en el puente de madera del Restaurante la Isla.
Fuimos a Rascafría y celebramos el final de ruta como siempre.
Podíamos decir: