martes, 24 de noviembre de 2015

POZO DE LA NIEVE

Esta vez la ruta estaba planificada para ver el castañar del Tiemblo.
Todos habíamos quedado para desayunar en el pueblo de nombre Casillas perteneciente a Ávila.
Dicho y hecho a las 9:00 todos estábamos disfrutando en dicho lugar de un desayuno.
Javier el guía de esta ruta pregunto para mayor seguridad al responsable del bar sobre desde donde debíamos partir y...

La fila de vehículos avanzo por las calles de Casillas y posteriormente  por las pistas del lugar. Las dudas comenzaron y la impaciencia de cierto sector del grupo...( Pero esa historia ...).
Aparcamos los coches donde un lugareño nos indico y iniciamos la marcha. Foto de inicio de ruta.
 Ya estábamos de camino a algún lado y eso era lo importante del momento.




El camino ante nuestros ojos desapareció. Tocaba luchar contra las zarzas y los matorrales campo atraves. El camino a seguir estaba en nuestro horizonte y no había otra que seguir ese camino. Algunos no aguantaron el poder de la vegetación y decidieron poner fin a lo que denominaron " Ruta a lo Calleja".


Repusimos fuerzas, tomando un tentempié y bebiendo liquido.


Los que no teníamos el poder de la naturaleza" Vaya metáfora , para hablar de unas plantas guarras" y seguíamos ciegamente al guia, llegamos al camino que nos llevaría a nuestro camino.





Aplaudimos la determinación de haber seguido hacía delante y anotamos para rutas futuras: Machetes y gafas protectoras. Je, je,je.
El camino que tomamos, estaba escoltado por preciosos pinos que nos protegían del sol y el frió.
Llegamos a el aparcamiento. Anteriormente habíamos estado tan cerca de el. 500m. Hay! si es que.




Las vistas desde aquel lugar eran impresionantes. Se veía un horizonte precioso. Nos marcamos nuestra ruta el Pozo de la Nieve.
Seguimos el camino, rumbo a el castañar del Tiemblo. Sabíamos que no llegaríamos pero.. Lo importante era disfrutar del lugar, la compañía y hacer algunos kilómetros. La senda estaba muy bien definida y el entorno era precioso.
Los valientes de Casillas.






El camino nos llevo a lo que seria nuestro punto y aparte de la ruta. El Pozo de la nieve. Teníamos que calcular el retorno y si habíamos ha ir más lejos.

 




 
Aquel lugar era ideal para comer y descansar. La ruta estaba siendo preciosa.
 
El guía desapareció, había ido a fotografiar unos caballos muy chulos.


 
Había que regresar a los coches, pero no pudimos resistirnos ha hacernos las ultimisisimas fotos en aquel precioso lugar.
Iniciamos el camino de vuelta, con la sensación de que aquel camino algún día lo volveríamos a repetir pero llegando a el Castañar del Tiemblo.




La vuelta a los coches fue muy divertida, no paramos de charlar y de fotografiarnos.








 Vale sí, Javier y yo nos hicimos el clásico selfie.Je, je.
Llegamos a los coches y volvimos al bar donde horas antes habíamos desayunado. Había que celebrar el final de ruta.
 Celebración en plena calle con coches pasando a unos centímetros.
Ni que hiciera frío. Je, je!
¡¡¡RUTA SUPERADA!!!
¡¡BUSCA A LOS SACRIFICADOS!!