jueves, 20 de octubre de 2016

MONTON DE TRIGO

9:00 de la mañana, el sol parece lucir con fuerza en el puerto de Navacerrada, pero el frío como siempre esta presente en el ambiente. Mochila al hombro nos dirigimos al punto de encuentro. El Bar restaurante Arias.
Había que iniciar la ruta. Caminamos por la pista asfaltada que nos llevo hasta la residencia militar no se andan con chiquitas, vaya pivotes que nos colocan, para que no se los salte ni  el coche  fantástico vamos. Foto de inicio de ruta ¡Ya!
Resultado de imagen de militares de navacerrada
Tomamos el camino  Camino Schmid o Camino Schmidt. La senda estaba muy bien definida, de esas que si te pierdes eres lo peor de lo peor orientándote.
 Los teleféricos nos sorprendieron una vez más.
 El camino era una chulada, siempre me ha encantado.





Hay estaba, esperándonos. Montón de Trigo era impresionante.


Llegamos a la fuente estábamos más cerca de nuestra cumbre.

 Llegamos al Puerto de la Fuenfría. Había poca gente por el lugar y ni rastro de los caballos.








Iniciamos el ascenso a Cerro Minguete. Nuestro objetivo era subir lo suficiente para luego rodearlo y llegar a un pequeño llano donde descansamos, recuperamos fuerzas. Estaríamos a los pies del Montón de Trigo. 













 Hay estaba esperándonos.




 Esas piedras son una cabronada si no asciendes lo demasiado el Cerro Minguete y lo intentas rodear más abajo. Lo se por experiencia. Pasar piedras enormes y cortantes no me gusta nada.



Iniciamos la subida, lentamente, paramos todas las veces que hizo falta. La cuestecita se las traía.






Los últimos metros fueron duros, subir por grandes masas de piedra no era agradable y se hacia peligros, Pero nuestros chic@s son unos jabatos y llegamos a la cima tod@s como unos campeones.





















Descendimos lentamente hasta las piedras, donde estábamos a salvo de aires y el frío. Tocaba comer y reponer líquidos.

Descendimos hasta el pequeño llano y ahora si decidimos subir hasta Cerro Minguete. Unas vistas chulísimas.








El descenso hasta la Fuenfría fue largo muy largo. Parecía que nunca llegaríamos.




 Cogimos el Camino Schmidt y regresamos a nuestro punto de partida, Puerto de Navacerrada. La ruta era una pasada y el Camino Schmidt no dejaba de sorprendernos.



Ahora ya podíamos gritar aquello de :
¡¡¡ RUTA CONSEGUIDA!!!
Cada piedra colocada es un hito renovado, cuando llegue la nieve y  los veas en el camino...
Te  acordaras de aquellas piedras que meses antes fuiste colocando.