viernes, 13 de enero de 2017

ABANTOS EL REGRESO

egresar al pico de Abantos, es recordar de donde viene nuestro grupo. Es el inicio de una preciosa historia, en la que se demuestra que si alguien quiere hacer algo, tiene que hacerlo, por que de ese deseo puede salir una cosa muy bonita.

El 80% del éxito consiste en presentarnos a la cita. (Woody Allen). Nosotros lo hicimos.

                  
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Una vez más el punto de inicio para ascender al Monte Abantos fue el Parking El Escorial Monte Abantos justo enfrente de el Euroforum Finca Felipe II. La visión de la presa del embalse del Romeral. Un lugar apartado y cercano a la vez al núcleo de San Lorenzo del Escorial.
                   
Pero lo primero era lo primero, desayunar siempre es una de las reglas que durante estos años hemos aprendido. Descendimos la calle hasta la plaza del ayuntamiento. El Belén seguía instalado y disfrutamos de el antes de decidir a cual de los bares del lugar entraríamos a desayunar.
                        
Nos pusimos en marcha, nos esperaba una dura y larga travesía. Desde abajo parece una cosa pero cuando realizas la ruta te das cuenta que es totalmente diferente. No es simplemente subir un pico es mucho más. Accedimos por la carretera hasta llegar a la de falsa escalera de piedras sueltas.
          
La senda se veía clara y muy pisoteada. Como ya es tradición la foto que marca el inicio de la ruta no se hizo esperar.. El primer lugar que contemplamos fue el restaurante escondido del bosque, Restaurante Horizontal.
          
Continuamos la marcha por aquella senda que poco a poco iba cogiendo pendiente. A nuestra derecha el Embalse del Romeral, nos mostraba el poder del hombre para abastecerse de agua. Aunque en la actualidad esta a unos niveles acuíferos vergonzosos.
        
Llegamos a las presillas y al antiguo acueducto. El lugar era muy bonito y el frondoso bosque de pinos cambio de totalmente. Pero teníamos que seguir ascendiendo y partir de aquel punto predominaría el ascender sin remedio. Nos encontraríamos alguna bajada tonta, algún falso llano pero en términos generales lo que mandaría seria las cuestas hacia el cielo.
      
Seguimos la marcha  por una nueva senda. El cambio de senda a carretera seria continuo en todo nuestro camino hasta que llegáramos  á la valla.... Decidí, llevarles a una pequeña presa no para ver la obra del ser humano, sino para disfrutar de un grafiti muy chulo del lugar.
   

El camino entre pinos y más pinos nos dio un poco de aire cuando llegamos al asfalto. Giramos a la izquierda siguiendo la carretera hasta llegar a una fuente donde en caso de falta de agua las cantimploras se pueden rellenar.
         


 
Giramos y ascendimos por una estrecha senda entre matorral bajo y pinos. Las zetas en las que se convirtió la ruta ayudaron mucho a en la subida. Llegamos al primer mirador de los muchos que en este ascenso nos encontraríamos. Aquel lugar trajo viejos recuerdos a mi memoria que rápidamente se apagaron con el griterío pidiendo foto aquí y foto allí.
    
    
La senda nos saco nuevamente a la carretera, por la que anduvimos un rato. La vistas eran una chulada. en una amplia explanada decidimos hacer nuestra primera parada para descansar y tomar fuerzas.

 
Seguimos la carretera, el desvío que nos llevaba a la amplia pista de arena que nos llevaría al entorno del pico de Abantos cada vez estaba más cerca. Pero antes disfrutamos de las impresionantes vistas. Descubrimos Gredos al fondo y el embalse del Tobar.
                 
Llegamos a la pista  que nos llevaría a el pico de Abantos, aunque aun nos quedaban muchas sorpresas por el camino. La primera no tardo en llegar. Nos desviamos a la derecha y ante nosotros una gran cruz blanca apareció. La cruz de Rubens y las impresionantes vistas desde ella nos obligo hacer un alto en el camino.
                 


        

       

       

Nos pusimos en marcha, aun nos quedaba  un largo camino para llegar al pico de Abantos. Caminamos alegres por la pista, las vistas eran preciosas. Tomamos un camino a la izquierda con un leve ascenso.
                         
Caminamos unos minutos por aquel camino, subimos unas piedras, saltamos un pequeño muro y...
Ante nosotros se encontraba, nuestra querida sierra de Guadarrama, La bola, Maliciosa, 7 Picos... También contemplamos el Valle de los Caídos, Guadarrama, Villalba.... Todos se quedaron boquiabiertos vaya vistas más chulas. En mi afán de sorprenderles les dije que giraran sus cuerpos y miraran a sus espaldas. ¡¡¡Oh!!! Se veía Gredos y todos los picos cercanos....Un lugar ideal para comer.

               



         
La sorpresa, otra más, fue cuando apareció el. El zorro de abantos poso ante nuestras cámaras como todo un profesional.
-¿Y el pico de Abantos?.
-Hay, a 200 metros.

Todos nos dirigimos al lugar. Que recuerdos. Las antenas, la cruz, el punto geodésico, las preciosas vistas. Madrid al fondo y sus torres, el embalse de Valmayor, El Escorial...
            


       

Nos marchamos del lugar, con la alegría de haber llegado hasta nuestro objetivo. Al lugar que da nombre a nuestro grupo.
Avanzamos por un sendero no muy definido hasta el siguiente punto. En ese lugar una barra de hierro y una manga de viento fueron suficientes para parar a contemplar el paisaje y echar unas fotos.
               


           

Continuamos por la senda hasta la cima del Rico Benito, donde una caseta con unas vistas maravillosas nos esperaba.
        

      




                            
 La bajada la hicimos por la zona rocosa. Se que más de uno quería matarme pero era lo más rápido.

 Llegamos al bosque, lugar donde ni hitos ni señales indicaban que por aquel lugar se pudiera llegar a algún lado. Prometí que más abajo había un camino. Llegamos al Gr y los más escépticos se calmaron.

 El descenso a partir de este punto fue rápido y sencillo. Esta vez la llegada la hicimos por el lado izquierdo de la presa.

 ja, ja,ja. Ande va la tropa!! Pusieron la quinta y... Se perdieron el mirador del embalse del Romeral.
Llegamos a san Lorenzo y como es ya tradición lo celebramos con unas cañitas, refrescos.
¡¡¡ RUTA SUPERADA !!!
             
¿Pero pensáis que visteis todo los secretos del Monte Abantos?




Pues noooooo!!!!