miércoles, 24 de mayo de 2017

PICO NEVERO

A las 9:30 de la mañana del sábado habíamos quedado en el precioso pueblo de Lozoya para cojer fuerzas para la ruta que realizaríamos hasta el Pico del Nevero.

El comienzo de la mañana ya parecía ser prometedor. Las primeras fotos no se hicieron esperar y ya desayunando posamos para los fotógrafos que nos acompañarían durante todo el camino.



Ascendimos con los coches hasta el punto de inicio de ruta, Puerto de Navafría. Ciclistas, vacas nunca había sido tan complicado ascender a un puerto con el coche. Tuvimos que hacer algún alto en el camino para espantar alguna vaca.

 La foto de inicio de ruta no se hizo de rogar. La típica todos posando y como no un selfie como manda la tradición.


 Teníamos muy claro el camino que teníamos que seguir. La pista por la que iniciamos la marcha, era amplia y fácil de transitar. En las épocas invernales aquella amplia pista se cubre de nieve y es ideal para realizar deporte con raquetas, esquí de fondo ect...



Llegamos al mirador-refugio de Navalcollado, un lugar muy chulo, pintoresco y con unas vistas espectaculares.  No quiero ni decir lo que sucedió.











Nos fotografiamos desde todos los angulos, haciendo las cosas más chulas del mundo, pintando... Fue una locura colectiva, ja, ja. El lugar se lo merecía y nosotros también. ¡Viva la alegría!











Llegamos al Mirador del cerro. Las vistas eran espectaculares y el lugar muy místico. Aquel árbol nos cautivo a todos y una vez más nuestros móviles no se cansaron de realizar fotos.



Los árboles secos del camino también eran una buena disculpa para pararse ha hacerse unas fotos.







Las vistas que el paisaje nos dejaba mientras ascendíamos por la amplia pista que nos llevaba directamente hasta el Pico del Nevero eran espectaculares. Como bien dice el el nombre, vimos unos cuantos neveros.



Llegamos al Pico del Nevero, la bandera hizo su aparición. No dudamos en sacarla y fotografiarnos con ella. El lugar se lo merecía.













Las fotos fueron múltiples, en la base del lugar más alto y donde descubrimos no solo la placa del punto geodésico. Aquel bloque de hormigón nos dio mucho juego.



La foto ya mítica en rutas anteriores no se hizo esperar. El zoom de la cámara de Javier nos volvía a dejar impresionantes fotografías.


Fue el lugar elegido para hacer un alto en el camino, comer y descansar contemplando aquellas impresionantes vistas.





Reanudamos la marcha. El camino a seguir era estrecho y unos hitos nos indicaban la ruta a seguir.












Descendimos rápida mente hasta las lagunillas un lugar que nos recordaba a la laguna de Peñalara. Este lugar, con su pequeña laguna nos encanto a todos.

Avanzamos por el sendero y como casi siempre nos toco cruzar un arroyo y como no un muro.









Continuamos el camino. A lo lejos contemplamos un nuevo mirador, teníamos que desviarnos y lo hicimos.Peña del Cuervo. Un lugar precioso con unas vistas espectaculares. Las cámaras se pusieron una vez más en funcionamiento.




Dejamos atrás aquel precioso mirador de peña del cuervo. No pudimos resistirnos...




Los últimos tramos de la ruta fueron igual de bonitos. Los pinos tumbados por el viento, el espeso bosque de hermosos pinos...


 El cartel que nos encontramos cerca del aparcamiento nos sirvio para...


 ¿Cual es tu horóscopo? Aquellas piedras no solo nos sirvieron para localizar nuestro horóscopo...

Llegamos al parking donde teníamos los coches. La ruta había sido chulisima
Todos a Lozoya a celebrarlo

¡¡¡RUTA CONSEGUIDA!!!