miércoles, 6 de diciembre de 2017

CAMORRITOS DESTINO FINAL

El viernes muchos contemplamos como la sierra poco a poco era devorada por una masa de nubes que hasta el menos inexperto sabía que traían precipitaciones en forma de nieve. Al atardecer pudimos contemplar como un manto blanco teñía  las cimas de nuestra vieja Sierra de Guadarrama.
  
Las temperaturas de -4ºC con sensaciones térmicas de -15ºC  con avisos de nevadas no nos freno nuestras ganas de salir un sábado más a caminar por la sierra. 
Guadarrama fue nuestro punto de encuentro y las Dehesas de Cercedilla nuestro punto de salida.  La nieve hizo acto de presencia a nuestra llegada a Guadarrama, no caía con fuerza pero si para que pudiéramos disfrutar de ella. El frío invernal también se notaba, teníamos que tomar un café calentito cuanto antes.
   
Nos dirigimos a Cercedilla las Dehesas eran nuestro punto de partida. No pintaba muy bien y...Cerrado, el acceso solo con cadenas. Plan B en marcha. Nos acercamos hasta el Hospital, aparcamiento restringido.¡Venga va! Plan C, al parking de Cercedilla en todo el centro. ¡No!,¡No! ¡Camorritos!.
La foto de inicio de ruta, un clásico de Abantos.
  

  

  
Aparcamos donde pudimos. Nos preparamos para lo jornada de nieve y nos pusimos en marcha. El camino estaba muy bien señalizado. El comienzo fue con una pequeña subida que finalizo cuando llegamos a Navalurraque. Los paisajes y las vistas eran espectaculares.

  

  

Parada, caldo y tortilla. Uno de esos momentos que une al grupo.
  


Llegamos a Navalurraque, aquella gran explanada  nos encanto. ¿Cuanta nieve? Nieve virgen, nieve en polvo. Las fotos se sucedieron, en grupo solos... Los guías se juntaron para ver que ruta seguir y eligieron la senda Victory que nos llevaría hasta la famosa Ducha de los Alemanes.
  

  
La ruta por la Senda Victory fue muy entretenida y divertida.  Aquel paraje era una preciosidad.
  



  




  

  
Llegamos a la Ducha de los Alemanes, estaba congelada. Disfrutamos del entorno, cogimos hielo... Todos nos hicimos una foto en el lugar, era un recuerdo muy bonito.
  

Enlazamos con la pista forestal y caminamos por ella durante un pequeño tiempo. Era una subida suave, sin dificultad alguna. El grupo se estiro pero no teníamos problema alguno la pista estaba muy bien señalizada y caminar era fácil. Solo teníamos que estar atentos para no pasarnos el desvió a izquierdas para regresar a la senda que nos llevaba a Navalurraque.
  

  


  

Llegamos al desvío, el refugio estaba cerca. Tocaba comer y reponer fuerzas. Pero antes alguna foto divertida, foto con la bandera... Nos agrupamos dentro de aquel pequeño y acogedor lugar y comimos como pudimos.
  


  

El retorno por el GR fue rápido, aunque peligroso por momentos. Las piedras, la nieve y el hielo en algunos momentos, hizo que más de un culo tocara el suelo. El paisaje seguía sorprendiendo a más de uno, nadie se esperaba encontrar tanta nieve. Nada más llegar a los coches nos hicimos la foto fin de ruta de nieve.