jueves, 10 de octubre de 2019

Montón de Trigo una cima de 2161metros

 Un sábado más emprenderíamos una caminata para descubrir un nuevo paraje del cual disfrutar de la siempre agradable compañía de los miembros del grupo y disfrutar de la naturaleza.
Las Dehesas de Cercedilla fueron el lugar desde el cual iniciaríamos nuestro camino de este sábado soleado.
 El punto de encuentro fue en el Hotel Restaurante Casa Cirilo. Fueron todos llegando de forma escalonada. El siempre agradable desayuno se convirtió una vez más en el encuentro de amigos que amaban el senderismo.
 Iniciaron la marcha en busca de la senda de la Calzada Romana. Como ya es constumbre la famosa foto de inicio de ruta no se hizo esperar. La marcha podía continuar. Caminaron un pequeño trecho hasta encontrar una senda en la que se encontraron pequeños restos de piedras ordenadas, aquello ahora si era la famosa Calzada Romana.
 Aquella senda estaba muy bien definida, los romanos si que sabían hacer carreteras. El grupo ascendía feliz por aquel camino repleto de piedras y charlaban alegremente. La mañana soleada pero no muy calurosa hacia agradable el paseo. Paradas para realizar diversas fotos del entorno y del grupo.
 Llegaron al Puerto de la Fuenfría y realizaron una parada amplia para afrontar la subida al Cerro de Minguete. Aquel lugar ya lo habíamos visitado varias veces y siempre le encanta a la gente.


 Iniciaron el camino a aquel cerro. Los montañeros que conocen el ascenso saben que uno debe ir directo al cerro o si quiere intentar el ascenso a Montón de Trigo directamente, los grandes bloques de piedra pueden suponer una aventura que retrasa el avance. Nuestro grupo lo supera y logra todo.


 Montón de Trigo fue un paseo para Abantos. Sí había muchas, muchísimas piedras pero eso no les quito el animo para ascender velozmente hasta la cima. Aunque había otros grupos que hasta guitarra y todo que subían.



 El reto de llegar a los 2161 metros, fue superado con creces por el grupo Abantos.Todos disfrutaron de las hermosas vistas y no pudieron resistirse en convertir el lugar en un improvisado fotocol. La cara de alegría del grupo lo decía todo.

 El descenso por aquellos bloques de tierra se tenía que realizar ordenadamente sin prisas era muy peligroso ir sin mirar el suelo. El resto del camino fue sencillo las sendas estaban marcadas hasta llegar al  parking donde tenían el coche en las Dehesas de Cercedilla.
Celebración a lo grande en Hotel Restaurante Casa Cirilo. Una vez más podíamos decir aquello de...