viernes, 20 de diciembre de 2019

Miradores de los poetas un paseo por las Dehesas de Cercedilla

Las Dehesas de Cercedilla fueron elegidas esta vez para realizar la ruta de esta semana. El lugar siempre tiene muchas cosas que ofrecernos y lugares insólitos que descubrir.

La Casa Cirilo fue el lugar elegido para desayunar, no es que su personal sea la alegría de la huerta pero es lo único que hay en el lugar.
Con los estómagos llenos y muchas ganas de caminar iniciamos la marcha en dirección al pueblo de Cercedilla por la orilla de la carretera. El guia antes de salir nos había entregado unos gorros navideños para ir ambientados con las fechas.
A los pocos metros cogimos una senda que parecía un arroyo por la cantidad de agua que por el corría.


Iniciamos el ascenso por un pequeño sendero que nos llevaba al embalse de Embalse Arroyo de la Venta O Las Berceas. Nuestro recorrido transcurriría en dirección contraria. Caminamos por una nueva senda protegida por inmensos pinos que no dejaban pasar un rayo de luz.

A medida que subíamos las vistas eran impresionantes. Podíamos ver el horizonte donde el Monte Abantos nos saludaba desde la lejanía. El día era espectacular para caminar ni frió ni calor una temperatura agradable.
Nos desviamos por medio de la vegetación hasta acceder al Mirador de Vicente Aleixander. El grupo entero se maravillo de las preciosas vistas del lugar.
La Bola del Mundo, la Magestuosa Maliciosa, Siete Picos y a lo lejos Madrid, el Embalse de Navacerrada, Cercedilla...


El guía nos mostró un habitáculo donde estaban depositados unos libros de poesía. Estos se encontraban mojados y los observamos unos minutos y leímos algún pequeño poema.
Un lugar ideal para tomar un temtenpié y disfrutar de las vistas
El siguiente lugar que visitamos con vistas iguales al anterior fue el Punto Geodésico. Unas fotos rápidas y al siguiente lugar.

Llegamos al otro mirador el de Luis Rosales, subimos sus escalones y disfrutamos de las vistas. Era pequeño pero muy bien ubicado.

Regresamos a la pista y el guia nos desvió a la izquierda para ver el Reloj de Cela. Unos amigos senderistas al vernos con los gorros navideños nos invitaron a unos dulces.

Continuamos el camino, la Carretera de la República nos llevo hasta la Pradera de Navalurraque. Realizamos una visita al Banco  Herreros.
Cruzamos la Carretera de la república y llegamos a otro punto que conocíamos del anterior invierno, ahora teníamos que seguir la senda que en paralelo transitaba con la pista que venia desde las Dehesas.
Caminamos `por aquella hermosa y estrecha senda durante varios minutos. Ya la conocíamos pero con el suelo tapado de nieve.
Llegamos a una gran roca con unas vistas preciosas y decidimos parar a comer. Charlamos, reímos y comimos felices. Que lugar más bonito para comer.
Continuamos la marcha. Ahora el arroyo nos servía de guia. Nos desviamos para ver una chorrera. El agua bajaba con mucha fuerza, era todo un espectáculo.


No caminamos ni 50 metros y una nueva chorrera nos hipnotizo.

La Ducha de los Alemanes nos sorprendió, muy gratamente. Con que fuerza bajaba el agua que poderío.
Salimos a la pista que nos llevo hasta las Dehesas. El guia nos explico que la Calzada Romana estaba muy cerca y pudimos ver algún que otro cartel.
Como el camarero de Casa Cirilo no era muy agradable decidimos celebrar nuestro final de ruta en Cercedilla en nuestro local preferido.

Ahora podíamos decir eso de: