domingo, 16 de julio de 2017

NOCTURNA P.NAVACERRADA BOLA MUNDO


Durante toda la semana la situación atmosférica estaba siendo muy inestable. Fuertes lluvias, tormentas relámpago, granizo, bajas temperaturas...

Proponer ruta el sábado era una misión imposible. Las alertas de fuertes tormentas durante toda la jornada del sábado en la sierra de Guadarrama nos invito a no proponer ruta durante la jornada diurna.
Sobre las 20:30 anunciaban los metereólogos que  las condiciones mejoraban en el Puerto de Guadarrama. Las nubes se marcharían para dar paso a amplios claros y una situación atmosférica más favorable.

Observando que la luna durante toda la semana estaba en fase creciente, siendo el sábado el día de su máximo esplendor, surgió la idea. ¿Por que no hacer una ruta nocturna?

A las 20:30 cuatro intrépidos aventureros de Abantos quedaron en el Puerto de Navacerrada. La jornada se planteaba divertida, rara, ¡La aventura es la aventura!.  La foto de inicio de ruta no se hizo esperar.



Iniciamos las primeras rampas del camino. Nuestras miradas no paraban de fijarse al lugar que íbamos, la Maliciosa. Las nubes la cubrían y el Alto de las Guarramillas estaba igual. El camino era largo y el tiempo estaba claro que iría a mejor.





 

El sol se despedía definitivamente de nosotros pero antes nos ofreció una triunfante despedida. no dudamos ni un segundo en disfrutar de aquella preciosa vista.







Llegamos a la plataforma donde esta el bar de las Guarramillas, o Bola del Mundo y en los restos de Trail que se había celebrado hacia poco nos sacamos algunas fotos.

El sol desapareció y la luna tomo el relevo. Nosotros ya empezamos hablar de frontales, linternas y...



 Iniciamos el camino ala Maliciosa. Las nubes no querían dejarnos ver la luna. Ella se asomaba de vez en cuando pero nada. Lo que nos sorprendió fue que sin frontal se veía bien.

El camino estaba bien definido, pero la aparición de algún otro nos hacia mirar el mapa. Llegamos al Pluviómetro he hicimos un alto en el camino. Alguna que otra foto...



Las nubes desaparecieron y la luna danzo a sus anchas por el firmamento. La temperatura seguía descendiendo y la subida a la Maliciosa se complicaba por las numerosas piedras que había y el descenso vertiginoso de la temperatura.

Cenamos el bocadillo en 15 minutos en la Maliciosa y nos fuimos rápido.
El cansancio se notaba en las caras. Descendimos rápidamente, pero parecía que el camino se alargaba una y otra vez. Nos cruzamos con unos corredores y la familia feliz con sus frontales. Toda una aventura que parecía no acabar.



Las vacas a la altura del Pluviómetro nos asustaron un poco, los corredores que anteriormente nos cruzaron habían chocado con ellas y... 



Llegamos a la Bola, cansados, el ultimo tramo había sido muy duro. La subida parecía que nunca se acabaría.  Ahora ya solo quedaba bajar y el descenso lo hicimos con más alegría. Las luces de la ciudad nos maravillaban.








Llegábamos al final del camino y seguíamos disfrutando del entorno que nos rodeaba. Las sillas en la oscuridad, el puerto casi irreconocible...


Ya podíamos decir aquello de...

¡RUTA SUPERADA!